Alfa

Les gusta entender cómo funciona el mundo y hablar de ideas sin perder la ligereza.

Gran MaestroINTJFaroESFJCatalizadorENTPArmonizadorISFP
Beta

Aquí pesan la fuerza y la lealtad a los suyos; una gran meta vale pasión y riesgo.

Guardián de la LlamaINFPSeñor de la GuerraESTPHeraldoENFJCentinelaISTJ
Gamma

Hechos, resultados y beneficio, más un círculo pequeño de gente probada con los años.

VisionarioINTPDuqueESFPEjecutorENTJCustodioISFJ
Delta

Estos cuatro cultivan y cuidan, sin aspavientos, lo que está hecho para durar.

SabioINFJVigilanteESTJPrecursorENFPArtesanoISTP
Perfil de personalidad expertoLo esencial de tu tipo de personalidad y cómo se lleva con cada uno de los 16 tipos.Tipificación profesionalCuando una hipótesis no basta: tu tipo de personalidad exacto, a partir de tu habla.
Base de conocimientosCómo piensa, trabaja y ama cada tipo, y qué ocurre entre dos de ellos en pareja.Teoría de los 16 CoreTypesPor qué el tipo se determina por el habla y en qué es más preciso que un test común.

Tipo de personalidad CoreTypesGuardián de la Llama(INFP, Yesenin, IEI)

Intuición del tiempoÉtica de relacionesÉtica de emocionesIntuición de posibilidadesLógica estructuralApreciación de las sensacionesApreciación de la fuerzaLógica de la pragmáticavaloradasno valoradas

Cuanto más ancha la lente, más fuerte la función. Toca el nombre de una función y aquí verás su descripción.

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Retrato de la personalidad INFP

El Guardián de la Llama presta atención, casi sin querer, al rumbo que toman las cosas. Capta en qué fase está un proceso y hacia dónde va, y nota cuándo el momento de actuar ya está maduro. Suele sentir que tiene tiempo suficiente y confía en que lo malo acabará pasando.

Lee también el ambiente de un grupo y sabe orientarlo a propósito. Le basta una broma o un tono más cálido para cambiar el clima de una sala. A su lado, la gente se siente escuchada.

Personalidad INFP, el Guardián de la Llama: un hombre y una mujer hojean juntos un viejo álbum de fotos en el sofá, al atardecer

Por fuera transmite serenidad y, a veces, cierta ensoñación. Por dentro, sin embargo, no deja de leer lo que se avecina. Para esta persona, esperar también es actuar. Deja madurar el momento y da el paso cuando siente que ha llegado.

Lo que más le cuesta es ponerse en marcha por su cuenta. Por eso agradece que alguien con fuerza tome el mando y le diga sin rodeos qué hacer. También le viene bien un esquema ya pensado, con un plan y un objetivo. Le atraen las personas firmes, que aportan la voluntad y el orden que a solas le faltan.

Dicotomías de la personalidad INFP

Toca una escala para ver qué significa

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Introversión y extraversión

Un sentido interior de cómo se conectan las cosas guía la percepción y suele imponerse incluso cuando las señales externas lo contradicen.

Ante cualquier hecho el Guardián de la Llama se pregunta con qué otros hechos y con qué personas está conectado. Antes de intervenir, prefiere entender cómo encaja todo.

El test gratuito más preciso de los 16 tipos de personalidad de Jung

Diez minutos y ya sabes cuál es tu tipo. El test se fija en cómo formulas las ideas. Basta con hacerlo una vez: el tipo que se oye en tu habla no cambia. En el resultado ves la precisión de cada una de las cuatro escalas.

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Funciones cognitivas de la personalidad INFP

Una función capta y valora un tipo de información, por ejemplo sobre el tiempo, las emociones o las reglas. Todo el mundo usa las ocho. Cada tipo las ordena de otra forma, y ese orden decide cuáles salen solas y cuáles cuestan esfuerzo. Aquí van en el orden de este tipo.

Intuición del tiempoÉtica de relacionesÉtica de emocionesIntuición de posibilidadesLógica estructuralApreciación de las sensacionesApreciación de la fuerzaLógica de la pragmática

Funciones valoradas

La persona siente estas funciones como suyas, aunque no todas pesan lo mismo. Dos de ellas son las principales, y en ellas confía en sí misma. Las otras dos le cuestan más. Por eso acepta ayuda con gusto y se fija en quien destaca en ellas.

Esta función se ocupa sobre todo del tiempo tal como se vive por dentro. Incluye las etapas y el ritmo de cada proceso y la forma en que se encadenan los hechos.

Es la lente principal del tipo y funciona por sí sola. Ve en qué punto está un asunto, hacia dónde va y cuándo se acerca el momento crítico. Percibe también hacia dónde se mueven los humores de la sociedad.

Se guía por presentimientos, y por eso detecta pronto lo falso. Le interesa cómo evolucionan las emociones y las relaciones de las personas.

Para esta persona el tiempo es un material: puede estirarse, encogerse o detenerse en un momento agradable. Vuelve al pasado para entender una situación, imagina cómo habría sido de otra manera y, a la vez, sueña con el futuro.

Marca el ritmo de sus relaciones y lleva a quienes están cerca a su paso. Le duele sobre todo que se venga abajo un plan grande e ilusionante.

Esta función gira, sobre todo, en torno a la intensidad emocional y a cómo una persona cambia el ánimo de otra. Es una herramienta que usa a conciencia.

Crea buen ambiente y se interesa de verdad por quien tiene delante. Se sintoniza con su interlocutor, y si falta contacto se queda en guardia y busca la causa. Reconoce con sinceridad lo bueno que ve en cada persona. Con los suyos bromea hasta que todos se animan.

Cuando algo le importa, mueve a otros a actuar con una broma, con insistencia cariñosa o con un arrebato de entusiasmo. Si hay tensión entre dos personas, se acerca a cada una y le habla bien de la otra.

Pone mucho de sí en el clima que crea, y le duele que nadie lo aprecie. Un tono o una mirada pueden arruinarle el día. Las burlas sobre sus sentimientos duelen más que el tema de la discusión.

Se refiere, en lo esencial, a la estructura de las cosas. Se trata de las partes de las que se compone un asunto, de sus límites y del hilo lógico de un razonamiento.

Es un terreno que se enciende desde fuera. Se pone en marcha cuando alguien le ofrece un esquema ya hecho, como un plan, una clasificación o una meta clara. Entonces trabaja con ganas. Asimila bien una explicación sencilla, siempre que le deje cierta libertad.

En cambio, le pesa encadenar argumentos por su cuenta o seguir un análisis largo. Por eso suele apoyarse en la lógica de otros. En una discusión tiende a llevar el tema a lo personal y a los sentimientos.

Recoge información por muchos canales, la selecciona con cuidado y se guarda lo valioso para sí y para los suyos. Le molestan las explicaciones enrevesadas y el control minucioso. Sin una referencia clara, se desanima y se desorienta.

Abarca, entre otras cosas, todo lo relacionado con la fuerza. Aquí importa quién se impone, quién resiste y cuánta energía pone cada uno.

En esta posición recibe con agrado lo que otra persona le da. Admira a las personas fuertes y decididas y se siente a gusto a su lado. Le cuesta poner en marcha su voluntad, y suele esperar el impulso de alguien que de verdad quiera que algo se haga.

No entra en pulsos de poder. Con límites claros alrededor se muestra tranquilo, y sin ellos pierde el rumbo. Evita el choque abierto y cede antes de que estalle un conflicto.

Un empuje suave le hace poco efecto, pero una norma clara, un acuerdo o una autoridad legítima lo mueven. No esconde su debilidad, y a veces la muestra para pedir ayuda o para que no lo carguen de más. Solo si la fuerza ajena se vuelve un despotismo constante, acaba diciéndolo sin rodeos.

Funciones no valoradas

Aquí la seguridad y el interés no van de la mano. Dos funciones le salen solas, sin pensarlo y sin esperar elogios. En las otras dos, la persona se atiene a lo establecido y no aspira a más. Pero si la presionan, una de esas dos duele de verdad.

Trata, ante todo, de cómo se construyen y se mantienen las relaciones entre personas, con su cercanía, su distancia y su lealtad. Es una función de segundo plano: actúa casi sin que la propia persona lo advierta.

Discutir sobre lealtades y trato le cuesta. Bajo presión, el cuerpo responde con dolor de cabeza o de estómago, y se aparta durante mucho tiempo. La hostilidad lo desborda, así que prefiere cambiar de tema.

Al conocer a alguien da lo mejor de sí. Es cordial y hospitalario, y admira los talentos del otro. Valora la firmeza y la seguridad en los demás, y busca estabilidad y apoyo, aunque no siempre sabe darlos.

No se mete a juzgar la moral de los demás y deja ese juicio a quienes los rodean. Valora a cada persona en dos planos: cómo se comporta y qué afecto despierta. Prefiere no poner nombre a una relación sin necesidad, porque una etiqueta le parece un freno. Si un vínculo es sólido, hace grandes esfuerzos por conservarlo.

Su terreno son, en general, las alternativas y el potencial de cada cosa y de cada persona. Sabe que hay otras opciones y no le apetece recorrerlas una por una. Le sirven de marco.

Le da miedo perderse una oportunidad que otro está aprovechando, y querría estar en varios sitios al mismo tiempo. Para entender qué hay detrás de una situación, mira cómo evoluciona.

Enseguida ve el potencial de una persona: lo que puede llegar a ser y lo que quiere. Aprecia a quien tiene futuro y guarda mucha información sobre sus conocidos, que va poniendo al día. Le gusta hablar de los talentos ajenos.

Tantea una situación hasta dar con su punto crítico, y puede influir en cuándo llega y con qué fuerza. Evita prometer nada concreto, porque no sabe qué posibilidades tendrá más adelante. Le incomoda que le pidan sin rodeos un favor o una recomendación.

Cubre más que nada las sensaciones del cuerpo y la comodidad del entorno.

Cumple cuando hace falta, aunque no es su terreno natural. Tiene sentido de la armonía y cuida su aspecto. Le parece bello lo que despierta un estado de ánimo y trae recuerdos. Por eso la música, la poesía y el teatro le llegan hondo.

Sobre lo que es bonito, suele seguir el gusto de la mayoría. Mantener la casa ordenada y cómoda le cansa. Se pone con entusiasmo, pero se enfría en cuanto surgen dificultades, y en casa puede reinar un desorden artístico. Lo cómodo y lo familiar le dan estabilidad, y le cuesta renunciar a ellos.

Le gusta recibir invitados y convertir una comida en un buen rato. Le cuesta leer las señales de su cuerpo, y su atención a la salud oscila entre el descuido y la preocupación excesiva. Si le exigen las tareas de casa con rigidez, se enfada.

Abarca, en términos generales, el conocimiento exacto y la eficacia práctica. Se relaciona con hacer bien una tarea y con valorar la competencia de quien la hace.

Es el punto más sensible del tipo. Calcular costes y ritmos, o comprobar que algo quedó bien hecho, ni se le da bien ni le interesa. Los detalles lo agotan y le dejan la sensación de no estar a la altura. Su rendimiento sube y baja con el ánimo.

Cuando toda la responsabilidad del resultado recae en esta persona, tarda en decidir. Se pierde en los detalles y de vez en cuando olvida lo prometido. Lo que más le hiere es que critiquen su capacidad práctica.

El tono de mando y las tareas rutinarias lo alejan. Cuando tiene ganas y puede ir a su ritmo, suele hacer lo que hace falta. La presión constante, en cambio, rara vez funciona.

¿Te has reconocido? Esto es solo el principio

Arriba hemos descrito al Guardián de la Llama a grandes rasgos. El Perfil Premium lo analiza entero en 11 capítulos.

Cuenta qué lo mueve, qué teme y cómo vive el estrés, se comunica, ama, trabaja, aprende y crece. Son unas 60 páginas sin rodeos, y al terminarlas se entiende de dónde viene eso que llevas tiempo notando en ti.

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Fortalezas y debilidades de la personalidad INFP

Fortalezas

Su lectura del tiempo le dice en qué punto está cada asunto.

Levanta el ánimo del grupo gracias a cómo maneja las emociones.

Si dos personas chocan, su sentido de las relaciones le permite hablarle a cada una bien de la otra.

Ve enseguida quién puede llegar lejos, gracias a su olfato para las posibilidades.

Tiene un sentido fino de la armonía, que se nota en su aspecto y en cómo recibe en casa.

Busca la fuerza de personas firmes y leales, y a su lado rinde más.

Debilidades

El cálculo práctico no es lo suyo, y acaba con deudas o pidiendo ayuda.

Si la responsabilidad recae solo en esta persona, tarda en decidir.

Su voluntad espera un impulso de fuera, y mientras tanto el trabajo se queda parado.

Sus razonamientos dependen de esquemas ajenos, y los debates suelen acabar en el terreno de los sentimientos.

El gusto por la comodidad se agota con la rutina, y llegan el desorden y las discusiones.

Su mirada interior le dificulta revisar sus actos, y tiende a justificarlos.

Carrera y dinero

En el trabajo se luce cuando hay que ver hacia dónde va un proyecto y qué paso conviene dar ahora. En un proceso, tres papeles le salen solos. Intuye cómo acabará el asunto, afina el ánimo del equipo y elige la idea más prometedora. Se desenvuelve bien en grupos pequeños, donde cuenta el trato amable con la gente.

Trabaja por rachas: a los arranques intensos les siguen bajones, y manda el ánimo. Rinde más a su aire y sin control minucioso. Para crear necesita ver y vivir cosas nuevas. Encerrado y vigilado, avanza poco.

En equipo pone armonía y concilia intereses, y avisa de que la enemistad echa a perder el trabajo. En un grupo desorganizado le cuesta rendir. Con su jefe, respeta a quien da instrucciones concretas y agradece el reconocimiento.

Como jefe, anima con la palabra y prefiere repartir la responsabilidad. Evita tomar en solitario las decisiones impopulares. Funciona mejor al frente de pocas personas y con ayudantes de confianza.

Lo mueve un trabajo que le interesa de verdad y le hace crecer. Si ve buenas perspectivas, puede esforzarse mucho tiempo sin recompensa inmediata. Lo agotan la rutina, el tono de mando y la prisa impuesta desde fuera.

Tanto en un empleo como en un negocio propio, el dinero le dura poco. Tiende a gastar en lo que le llena el alma. En lo cotidiano no ahorra, pero guarda una reserva para un mal momento serio. En un apuro sabe a quién acudir o qué vender.

Amor y relaciones

Una relación suele empezar con cordialidad y admiración por los talentos del otro, con ritmo ligero y romántico. Pronto valora qué puede esperar de la pareja y la idealiza. En general espera una invitación, pero enamorado puede dar un paso rápido e inesperado.

Busca a alguien firme y con rumbo, y le atrae sentirse protegido a su lado. Necesita estabilidad y apoyo, aunque a veces no sabe ofrecerlos. Cuida al otro más de lo que este espera y aporta un clima emocional cálido.

Lo que más duele es la indiferencia ante su sufrimiento y la duda sobre la sinceridad de sus emociones. Duelen también el trato brusco, el control total y que decidan sin preguntarle. Siente celos de quienes reclaman la atención de su pareja, por miedo a perder su sitio. Cuando la cercanía es muy estrecha, se siente expuesto.

Dice lo que quiere con medias palabras y espera que el otro ofrezca su ayuda. En el círculo íntimo bromea y se suelta, y en público es más reservado. Esquiva las preguntas directas sobre el estado de la relación, y un contrato le suena a desconfianza.

En las discusiones llegan lágrimas y reproches, que pasan pronto. Ante un agravio serio, en cambio, se queda callado y lo recuerda mucho tiempo. Suele ser quien da el primer paso para hacer las paces.

Siente con profundidad y recuerda durante mucho tiempo a quien estuvo cerca, incluso si esa persona se ha enfriado. Una relación larga se estabiliza con quien se encarga del orden diario y da el impulso. A cambio, esa persona recibe calidez y buen olfato para el momento justo. Con una pareja blanda e indecisa se siente inquieto.

Con qué tipos se confunde

Sabio (INFJ)

Con el Sabio (INFJ) se le confunde más que con nadie: los dos son tranquilos, cercanos y se interesan por las personas. El Guardián de la Llama está pendiente del rumbo de las cosas, y el Sabio de lo que es justo. Ante una ofensa, uno la recuerda mucho tiempo y el otro invita a perdonar y olvidar.

Heraldo (ENFJ)

El Heraldo (ENFJ) gira en torno a los mismos dos temas, el rumbo del tiempo y el ánimo de las personas. Los vuelca hacia el grupo y lo lidera, y se moviliza por sus ideales. El Guardián de la Llama, en cambio, guarda lo que percibe, espera y marca un ritmo tranquilo para todos.

La duda entre dos tipos se resuelve de una sola forma: con una tipificación por tu habla, grabada o en vivo.

Determinar tu tipo por el habla

Compatibilidad de la personalidad INFP con los 16 tipos

Cada pareja de tipos tiene su propio carácter. El blog de CoreTypes dedica artículos detallados a cada una. Las tarjetas de abajo muestran las dieciséis combinaciones vistas desde este tipo. En cada una se resume cómo suele ser la relación y qué roces aparecen.

Señor de la GuerraCentinelaHeraldoGuardián de la LlamaDuqueCatalizadorVisionarioArmonizadorSabioPrecursorGran MaestroCustodioFaroEjecutorArtesanoVigilante

En esta relación encuentra lo que más busca: alguien firme que se ocupa de lo práctico y le da sensación de protección. A cambio, aporta admiración y buen trato con la gente. El roce principal es la dureza con que el otro trata sus sueños.

La relación empieza con simpatía, un cortejo atento y admiración por la fuerza del Centinela. Sus planes profesionales lo entusiasman. Con el tiempo llegan el control, la costumbre de pedirle cuentas y los celos por las ausencias. Entonces el Guardián de la Llama se enfría.

Hay buena sintonía desde el principio y mucho cariño. Los dos tienen el ánimo frágil, y ambos quieren llevar la batuta. El Heraldo tiende a cortar con otras amistades por miedo a que lo engañen. Al Guardián de la Llama le pesa perder su círculo.

La conversación es ligera y agradable, con bromas y ganas de caer bien. Después cada uno tantea en silencio lo que el otro puede ofrecer y habla de sus problemas con indirectas. Lo habitual es que ninguno dé el primer paso, y los encuentros se espacian.

Simpatizan enseguida: los dos son encantadores y viven el encuentro como un regalo. Hay romanticismo, paseos y generosidad. Más tarde el Guardián de la Llama reclama un trato más igualitario, y el Duque acaba retirándose cansado.

El comienzo es ligero, casi de vacaciones, con ideas nuevas, mucha charla y la sensación de crear algo juntos. Cuando hace falta concreción, uno alarga la espera y el otro acelera. De cerca, las expectativas ya no encajan.

A los dos les interesa el otro y disfrutan intercambiando opiniones. El Visionario es paciente, carga con gran parte del peso y aporta una fiabilidad valiosa. Lo que choca es su costumbre de decir que no a cada propuesta y de bajar a tierra cada sueño.

Hay confianza y conversación fácil, y los dos se sienten acogidos. El Armonizador pone el hogar, y el Guardián de la Llama, la charla y el romanticismo. Las dificultades llegan con el dinero: uno quiere un presupuesto común y el otro tarda en responder.

La comprensión llega fácil: ambos son poéticos y cercanos, y el inicio es romántico. Luego el Sabio acorta distancias deprisa y pide más contacto. El Guardián de la Llama lo vive como vigilancia y se aleja. Suelen tropezar con el dinero y con la vida diaria.

Empiezan bien y cada vez se atraen más. Después el Precursor promete mucho, no dice qué pretende y alterna cercanía y distancia. Sus pronósticos sombríos golpean los sueños del Guardián de la Llama, que responde con silencios y reproches.

Con el Gran Maestro hay cuidado, comodidad y calma, y este lo entiende casi sin palabras. A cambio, el Guardián de la Llama da calor y romanticismo. Cansan las normas, la puntualidad estricta y el control del gasto. Le falta apoyo en lo que exige voluntad.

Entre los dos reina una delicadeza tímida. El Custodio anima, ofrece ayuda y cuida, y el Guardián de la Llama lo agradece. Aun así, le falta una voluntad firme que le dé seguridad. Si ambos aplazan lo que toca, llegan los reproches.

El Faro da cobijo, generosidad y calor, y dirige toda su actividad hacia el Guardián de la Llama. Pero apremia, cambia de tema y llena el tiempo de planes. El Guardián de la Llama se pierde en ese ritmo y reclama más garantías.

Al principio el Ejecutor lo ve amable y modesto, le hace regalos y le promete mucho. Su tono de mando le hace rendir más, aunque le pesan el ritmo y la revisión de cada paso. Cuando le aconseja sobre su mundo interior, toca sus valores más hondos.

A distancia hay chispa e ingenio, y cada uno ve en el otro un ideal. Al acercarse chocan las prioridades. El Artesano presiona con exigencias cotidianas y luego se retira. El Guardián de la Llama siente que no hay lugar para él en sus planes.

De lejos, el Vigilante parece firme, trabajador y protector, con un cortejo bonito. De cerca, su prisa choca con la calma del Guardián de la Llama. Corta de golpe las charlas románticas, y llegan los reproches. Tras una crisis larga, el Vigilante suele dar otra oportunidad.

Personas famosas

Perséfone
Perséfonediosa de la mitología griega, reina del inframundo y figura del ciclo de las estaciones.
Homero
Homeropoeta griego, autor de la Ilíada y la Odisea.
John Kerry
John Kerrypolítico estadounidense, senador y secretario de Estado de su país.
Félix Dzerzhinski
Félix Dzerzhinskifundador y primer jefe de la Cheka, la policía secreta soviética.

Un mito sobre este tipo

«El Guardián de la Llama es un soñador que vive en las nubes y no sirve para la vida real» Se oye a menudo, y algo hay de cierto. Su mirada se va con facilidad a imágenes, recuerdos y planes. Además, suele bromear sobre lo poco práctico que es.

Pero en su terreno es bastante práctico. Ve venir lo desagradable, prepara una salida y sabe cuándo ha llegado el momento de actuar. También maneja el ánimo de un grupo y elige bien a la gente de confianza. Lo que le falta no es sentido de la realidad, sino cálculo y rutina. Y eso sí le cuesta dinero y tiempo.

Preguntas frecuentes

Sí, es el mismo tipo con otro nombre. En esta web se llama el Guardián de la Llama. Su nombre en MBTI es INFP, en la sociónica es Yesenin y en la tipología junguiana clásica es IEI (Ni-Fe). Los tres sistemas parten de la investigación de Jung y describen el mismo modo de pensar con otras palabras.

El tipo se mantiene a lo largo de la vida. Un test da una versión de trabajo, y dos resultados distintos pueden parecer un cambio de tipo. Lo que sí cambia es el estado: animada o cansada, la misma persona parece otra. Pero en el habla de un adulto el tipo se sigue oyendo igual.

Porque capta el ambiente antes de que nadie diga nada. Un tono, una mirada o una pausa le llegan antes de que el otro note que ha dicho algo. Por fuera parece en calma y por dentro lo vive todo con intensidad. Le duelen sobre todo la crítica y el trato brusco.

En parte. Calcular y llevar las cuentas le cuesta, y lo bonito pesa más que la prudencia, así que a veces hay deudas. El orden diario también se le hace cuesta arriba. Pero logra más de lo que cree y sabe a quién acudir. Le va bien un sistema sencillo y alguien que lleve los números con él.

Espera a que la situación madure y empieza cuando siente que es el momento. Le pesa la ejecución: la rutina, los detalles y las revisiones lo agotan. Como su energía va por rachas, le ayudan un impulso claro y un plan con un objetivo final. Si el trabajo le interesa y va a su ritmo, lo mantiene mucho tiempo.

Siguientes pasos

El Guardián de la Llama lee hacia dónde va todo y marca el tono a quienes lo rodean. Espera su momento, agradece una voluntad firme a su lado y rinde a su propio ritmo. Para ir más lejos, hay dos caminos.

La duda no se va sola. La resuelve la tipificación por el habla

Puedes releer la página, puedes hacer cinco tests más, y la duda seguirá ahí. Primero, el test gratuito de diez minutos. Si la duda sigue ahí, una tipificación por tu habla la resuelve. Para siempre.

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Todo lo que no cabía en esta página

Sobre el Guardián de la Llama hay dos opciones. El «Perfil Premium» (10 USD) tiene 11 capítulos y unas 60 páginas. Cuenta qué lo mueve, qué teme y cómo trabaja y ama.

El conjunto «Domina las relaciones» (30 USD) tiene dos libros. La «Guía de relaciones con los 16 CoreTypes» analiza las relaciones del Guardián de la Llama con cada tipo. La «Guía de campo de los 16 tipos» enseña a reconocer el tipo por el habla.

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